Hay muchas causas de obstrucción linfática, también conocida como linfedema o inflamación de las vías linfáticas y entre ellas están ciertas infecciones (como la celulitis crónica, infecciones parasitarias como la filariasis), trauma, tumores, ciertas cirugías y radioterapia. Además, existen formas extrañas de linfedema congénito (presente al nacer), las cuales se derivan probablemente de anomalías en el desarrollo de los vasos linfáticos. En las sociedades occidentales, una de las causas más comunes del linfedema es la mastectomía con disección axilar (extirpación de mamas y tejido linfático por debajo del brazo a causa de un cáncer de mamas), la cual puede ocasionar linfedema del brazo entre el 10 y el 15% de los pacientes. Esta situación se presenta debido a que el drenaje linfático del brazo pasa a través de la axila y los tejidos de ésta son extirpados durante la mastectomía. La celulitis recurrente o la infección cutánea pueden lesionar los vasos linfáticos y ocasionar un linfedema del área afectada, lo cual se observa más comúnmente en pacientes obesos.
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